martes, 12 de noviembre de 2013

y si lo hago?

y si me vuelvo brisa y me escapo en un suspiro?
y si me levanto al fin, desterrando el dolor?
si abro mis ojos y al fin acepto lo que me grita el miedo y no quiero
no quiero no quiero aceptar???? A dónde me llevará esa puerta?

hay

hay misterios de la vida que yo no sé...
hay silencios en tu ojos que jamás sabré...
hay secretos en el alma que acunan el abismo...

mis pasos

hay un mundo real, hay un mundo ficcionado por otros y que seduce a través de la fantasía .. pero hay un mundo ficticio que engaña los sentidos y que aísla ..que te construye una falsa idea de comunicación ..pero que poco a poco va alejándote de la realidad palpable...se esta volviendo la peor forma de alienación, porque no somos conscientes de eso y se alimenta de nuestro tiempo real.... fbk...has sustituido la novela de caballeria como elemento distanciador de la realidad?...... ay, Quijote y tus sueños....vuelvan a mi!!!!!!

sábado, 6 de abril de 2013

La historia avanza a fuerza de vivirla.



Estamos en 2013 y en estos días en el parlamento uruguayo se está votando una ley sobre el "matrimonio igualitario". El año pasado esa misma ley fue aprobada en Argentina. Parecería que la sociedad está llegando a comprender que no puede avanzar sin el reconocimiento de la diversidad. Hemos atravesado la historia haciendo del "otro" siempre el ajeno, el extraño, el enemigo, del que al menos hay que desconfiar. Construyendo una idea de "normalidad" en relación a lo que está bien, como un bunquer protector. El miedo a lo distinto ha sido generador de tantas persecuciones, degradando así la especie humana a un lugar inferior al del animal. Con dificultad, lentamente, porque el cambio radical no es lo nuestro precisamente, hemos ido integrando la idea de que no hay humanos inferiores que justifiquen la esclavitud; que una etnia no es mejor que la otra, lo que podía justificar la xenofobia y que el amor es uno, aunque se manifieste de maneras diversas. "Un mismo amor, los mismos derechos" dice el discurso que busca respaldar esta ley. 
La discusión al respecto fue larga, lo sigue siendo, ya que los sectores reaccionarios no admiten que los homosexuales tengan esos mismos derechos. Han manifestado incluso, en un acto supremo de liberalidad: "que se unan", "que vivan juntos" pero que "jamás, jamás a esa unión se la llame matrimonio", porque desde su perspectiva eso pondría en jaque la idea de "familia y tradición". 
Si se me permite una opinión, violentando la objetividad informativa (hace rato que lo hago), la idea de acabar con ese esquema de "tradición y familia" no me resulta para nada despreciable. Si miramos a un costado, la familia tal y como se concebía tradicionalmente ya no existe, ahora existen un sinnúmero de formas familiares posibles. De todos modos seguimos aferrados a la imagen "tradición y familia" como si se tratara de una estructura exitosa. Es que la ceguera (hybris le llamarían los griegos) es un pecado muy humano que además calza muy bien con su testarudo orgullo.
De todos modos, como verán, la transformación social parece instalarse más allá de los conservadurismos a ultranza.  El tiempo transcurre, y algo con él va generando, en las futuras generaciones, las necesidades del cambio. 
Hace unos años a penas, era impensable que dos personas de un mismo sexo manifestaran abiertamente su forma de vida sin que eso no le trajese consecuencias negativas. Hoy lo estamos hablando en los programas televisivos (se trató el tema en Esta boca es mía y en Hablemos), hoy se está discutiendo en el parlamento y eso se traslada a otros espacios, como por ejemplo los espacios educativos, porque los jóvenes tienen necesidad de dar su opinión. Hoy salimos por las calles a manifestarnos todos, heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales, reclamando el derecho a la diversidad .
Si, estamos ante un momento histórico. Esta semana se define si somos todos iguales ante la ley o no. 
En cuanto a los que suponen que este es un acto promovido por las fuerzas diabólicas, no deben preocuparse, tranquilos, ya lo manifestó un activista gay argentino: "los homosexuales no vamos a salir a pedir matrimonio a los heterosexuales, no teman". No teman, no es contagioso, ni siquiera de transmisión cultural, recuerden que los homosexuales provienen (muchos) de clásicas familias tradicionales y heterosexuales y por favor, vivan en su realidad ridículamente pensada como "normal" y permitan vivir a las otras realidades. Piensen que otros como ustedes habilitaron las transformaciones y no salió tan mal,  observen cómo hemos superado la esclavitud, o la inmovilidad social por vías culturales o de enlace, las mujeres hemos tomado posesión de nuestro derecho de ser seres humanos, votamos, trabajamos, y hasta nos divorciamos. De no ser por la evolución social de la historia, aún viviríamos en la Edad Media, por lo tanto, les hablo a uds. protectores de la "tradición, familia y propiedad", escuchen como late en cada rincón del planeta las nuevas transformaciones y atrévanse, generosamente a experimentar, verán que los cambios sociales suelen ser necesarios y positivos para la especie. 
Estamos ante un nuevo sueño, el de una vida para todos, con iguales derechos. En un par de siglos tan solo será historia.



Cuando ya no nos quede tiempo

                                  Cuando ya no nos quede tiempo

Estoy en casa, un día de calma, música, bichos, estudio, preparo clases y pienso en este momento de paz cotidiana, tantas cosas están pasando en el mundo que hacen de la idea de la paz una mera ilusión que además pende de un hilo, o de la decisión de unos pocos. Vivimos rodeados de conflictos, los conflictos bélicos no son sino una forma extrema de hacer visible muchos otros conflictos existentes. 
En cada rincón del mundo la economía manejada por unos, pone en jaque a la mayoría de los humanos. Este aspecto en realidad es el detonador del resto de los conflictos. Veamos algunos:
 Los ecológicos, que podemos ver muy de cerca. Lo que se está sufriendo y peleando en La Paloma (Rocha. Uruguay) por la construcción del puerto de aguas profundas; la megaminería a cielo abierto; las pasteras, todas empresas que procuran un desarrollo económico, sí, pero a costa de nuestras aguas, de nuestra tierra, de nuestro aire, a costa de un futuro sano. ¿De qué nos servirá un desarrollo económico sin tierras sanas para el alimento, sin agua limpia para vivir?.
Sin embargo, también nosotros tenemos una cuota parte en este tema: El consumo desproporcionado de energía, luz, agua, calefacción, que hacemos todos sin ningún criterio e ignorantes de las consecuencias. La basura  que acumulamos sin  siquiera discriminar, o reciclar, estamos tan ciegos que seguimos usando y tirando plásticos por todos lados, como si desapareciera por arte de magia. y no gente, no, el plástico no desaparece, el plástico contamina. Nos han vendido un mundo de consumo en el que nos han convencido que en él vivimos cómodos, que podemos decidir, a cambio de ese consumo y de esa supuesta libertad democrática que nos inventaron tan solo nos han pedido que seamos ciegos sordos y mudos.  
 La economía ha envilecido el comportamiento del hombre de tal manera que hoy no queda un sistema político que escape a él. Ni siquiera el ideal de un mundo socialista ha podido escapar. La economía parece haber cobrado una dimensión tal que podemos ver que por detrás de cada conflicto está ahí, hambrienta, esperando su tajada. 
La pobreza,  (parece un lugar común hoy en día verdad?), sin embargo podríamos hablar de dos tipos de pobreza generada por la economía mundial. La primera es la evidente, la pobreza material, la que se reconoce en los cuerpos desnutridos, la que se resuelve en los basureros, en las esquinas limosneras, en los ojos desconfiados y finalmente en la violencia social. Hay otra pobreza, una pobreza moral e intelectual, una pobreza sustentada por un sistema que nos ha venido comprando a través de las "cosas", las que parece que necesitamos como el aire, la que nos ha quitado horas de reflexión, de charla, de estudio... una pobreza que se refleja en el sistema educativo público, como resultado de intereses manejados desde una economía solapada. Estamos anulando el desarrollo crítico de toda una clase social. El sistema educativo está trabajando para para un futuro de obreros poco calificados y de un grupo, menor, la clase intelectual política. Esto también habla del conflicto. Están vaciados esos espacios que parecían ser los lugares para el germen de las transformaciones sociales: la familia y la educación. 
La venta de armas de la que nadie se hace cargo, y que parece que NADIE puede controlar, no, no.... NO QUIEREN. 
Los conflictos bélicos, permanentes en el mundo, la continua amenaza de un ataque nuclear. La venta de la idea de la guerra como una supuesta "causa noble", de lo que hemos sido testigos en la acción bélica norteamericana. Durante muchos años de presencia militar en Irak de EEUU, el gobierno utilizó herramientas de propaganda bélica. Entre esas estrategias de comunicación se incluye "la denigración del enemigo", la idea de la causa norteamericana en pos de la libertad y el recurso de mostrar pensamientos positivos compartidos por el público, como "un futuro mejor para el pueblo iraquí" según estableció Inma Gil. El discurso que se plantea sobre el terrorismo, que surge como la efectiva escusa para la invasión y justifica enfrentamientos y persecuciones ha colocado al mundo en otra especie de "guerra fría", ¿fria?. Y ahora, Corea - EEUU nos pone nuevamente ante una amenaza nuclear. Las dos Coreas siguen en guerra desde el conflicto de 1950-53 que se terminó con un armisticio y no con un tratado de paz. Los ejercicios militares que realizan Corea del Sur y EEUU en la península son considerados una permanente provocación lo que lleva a una nueva situación de tensas amenazas.
En medio de todo este movimiento, sostenido, alimentado, gestado por grupos que detentan aún el poder político - económico, estamos todos, las personas, los desconocidos, los facilitadores (a veces), los ignorantes silenciados de lo cotidiano que seguimos viviendo, de espaldas a estos hechos. Vivimos mirando de reojo, por las dudas que nos afecte demasiado directamente, pero seguimos de largo, cuando el peligro desaparece. Estamos todos, los impotentes porque estamos convencidos de que nada podemos hacer frente al poder. Nos convencieron. Sin embargo todo esa mecánica infernal funciona porque nosotros la habilitamos, sí. 
La pregunta inmediata es :¿Qué puedo hacer yo ante la guerra?, qué puedo hacer ante el hambre, o ante un mundo que está gritando que no puede seguir siendo abusado??? Es nuestro hogar y aceptamos que se le dañe, es nuestro hogar y lo dañamos también. 
Son los pequeños actos los que pueden hacer la diferencia para gestar la transformación. Desde nuestros encuentros, transmitir la confianza de que somos los que hacemos posible que algo funcione de una u otra manera. Es educar desde el encuentro verdadero con el otro para que no se conformen nunca.  Es decirles a los políticos que no podemos seguir votando por el menos peor, que no alcanza la palabra, si falta la voluntad. Que la democracia es un sistema que se sostiene por que yo (todos) lo sostenemos cada cinco años. Que podemos empezar a pensar en otros sistema si este nos viene demostrando hace rato, que fracasó. Que no necesito más de un mercado que me vende a precio de robo una fruta y una verdura llena de químicos, porque tengo las herramientas para generar un huerto (de espacios reducidos) y empezar a hacer trueques con amigos que también lo tengan. Recuerdan el "Cándido" de Voltaire? termina diciendo "cosecha tu propia huerta", pensemoslo, desde la actualidad, como la necesidad de buscar nuestro propio sistema, uno que proteja el futuro, nuestra madre tierra. 
Podrán mandarme a leer a Tomás Moro, tildándome de utópica, esa es la debilidad que de la que se vale el sistema. Hacernos creer que lo posible es imposible. 




sábado, 1 de septiembre de 2012

Montevideo, 1 de setiembre de 2012

 Es una fecha que nos resultaba lejana y de ciencia ficción, cuando eremos chicos. Sin embargo, aquí estamos.
Hemos llegado al siglo XXI, y estamos descubriendo que el mundo es muy pequeño, estamos conectados a través de sistemas de internet, vemos televisión de cualquier parte del mundo por medio del cable, estamos más cerca que nunca, los humanos... pero también más lejos. Nos hemos distanciado de la naturaleza, nos hemos distanciado de nosotros mismos. Estamos tan tecnologizados que no comprendemos la existencia sin los aparatos. Todos llevamos en nuestros bolsillos un pequeño artefacto (que tan solo veinte años atrás no existía más que en el zapatófono del super agente), viajamos y nos comunicamos con los nuestros por pantallas, las fotos ya no son una incógnita de ver qué salió del revelado. Tal vez diremos, cuánto hemos logrado, cuánto avanzamos, ahora podemos ver a los futuros seres humanos, desde el vientre materno, en 3 D. Si. qué maravilla. Entonces, por qué esta sensación de que estamos olvidándonos de lo más importante. Estamos matando nuestro mundo para avanzar?, seguimos haciendo tanto daño a la naturaleza sin pensar que desmantelamos nuestro propio hogar?, o es que estamos tan adormecidos que no nos importa mientras nuestras necesidades (no básicas) inmediatas y modernas sean cubiertas?
No sé que dirá el ser humano del lejano futuro. No sé si habremos crecido moralmente como para evitar las catástrofes mayores. No sé si le habremos dejado un planeta vivible, como el que heredamos. No sé cómo nos verán desde esa distancia, lo que a mí respecta, con mis impotencias, y a través de esta caja del tiempo (que tampoco sé si llegará), solo puedo pedir perdón. Los humanos de ese siglo están anestesiados, están convencidos de que no pueden hacer nada para cambiar las cosas, que tan solo están en manos de unos pocos poderosos. Les aseguro que no les pasa por la cabeza de que puedan, en su cotidianeidad (horarios, trabajo, salidas, la conquista de un bienestar artificial), modificar la historia. (qué hubiera sido de nosotros, entonces, si los hombres de la Revolución francesa, por ejemplo, hubieran pensado lo mismo??)
Pido perdón por nuestra inoperancia, nuestra incapacidad para reaccionar a tiempo. Pido perdón por los árboles, (dios, son tan bellos, tan importantes, y los estamos arrancando), pido perdón por los mares, llenos de vida, mares que nos bañan y nos dan la bendición del agua (los estamos contaminando, matando su hábitat), pido perdón por las selvas, por las aves, por la tierra que estamos dañando sin pensar!!!
¿Habrá tiempo de cambiar? ¿Tendremos tiempo aún, de salvar la vida? no lo sé. 


martes, 28 de agosto de 2012

Desde un ser humano globalizado a un mundo global
Somos los llamados terrícolas, nacidos en el planeta tierra, al menos desde lo que sabemos, pertenecemos a este planeta, como a nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestro país... y sin embargo no tomamos posición, tan clara y abiertamente, por nuestro mundo como, por ejemplo, por nuestra bandera (símbolo de "patria")
Vivimos en el planeta, como una especie de insecto instalado, desde su inconsciencia, en un organismo diferente. Porque utilizo esta imagen comparativa?, porque en la medida en que permitimos que nuestros gobernantes planetarios (y me refiero a todos, desde los más poderosos a los menos, tal vez en ese sentido "el Pepe") tomen decisiones referentes sus intereses inmediatos (políticos, económicos, industriales), decisiones que afectan nuestro medio ambiente, nuestras aguas, nuestro aire, la multiplicidad de vida que existe en el planeta, todo y todos afectados por decisiones de pequeños hombres (considerados grandes en su lugar de poder que posee un única bandera: el billete, símbolo de tanto), vemos cómo esas decisiones disfrazadas en discusiones serias en la ONU, la OEA, la Comunidad Europea, el "ja", Mercosur!!!??? llevan a nuestra casa azul al límite de la crisis, dejan que los desperdicios arrasen con nuestra naturaleza, vemos, sí, porque vemos cómo estos hombres están resueltos a anular la vida en todas sus formas y sólo nos miramos, incapaces de actuar. ¿No somos acaso, como esos pequeños insectos incapaces ante la acción de los más fuertes???? No somos capaces de evitar la nefasta acción de los políticos poderosos o títeres de otro poder aún más nefasto...¿ somos también, como esos animales que dependen de nuestra buena voluntad para sobrevivir???, no podemos actuar ante los hombres que insisten en mantener las diferencias bien marcadas porque es el mecanismo de ejecución del poder???, No podemos decir basta a las diferencias, a las banderas, a las fronteras???? NO SOY URUGUAYA, no, YA NO.... no tengo bandera, no tengo himnos, no quiero fronteras!!!! no soy diferente a otros que poseen el mismo organismo que yo, la misma forma biológica, y si una diferencia existe: en los pensares, en las llamadas IDIOLOGIAS, en las posibles religiones, esas no son propias, no son nuestras... nos la imponen, casi como un virus va penetrando para contaminar, para construir esas diferencias, para separarnos, para mostrarnos como un otro distinto.... No lo somos.
Si tan solo pudiéramos arrancar esas nuevas cadenas creadas por la modernidad, que son las instaladas en nuestras ideas, para hacernos creer imposibilitados ante el poder, sin tan solo fuéramos capaces de anular esas cadenas y decirles BASTA, YA NO MÁS.... esos hombres no son nuestros dueños, esos hombres, que están en el poder político (y que actúan de acuerdo a intereses económicos), SON NUESTROS EMPLEADOS, y es hora que comencemos a exigirles actuar acorde...
No les debemos nada.... ellos nos deben... Nos deben respeto, nos deben trabajo, nos deben la protección del medio ambiente y no la explotación. Nos deben actuar de acuerdo al interés y el cuidado de todos los seres vivos, de todas las especies. Y no lo están haciendo.  Por todas partes surgen reacciones. Los indignados en Europa, movimientos de hombres  y mujeres que reclaman y son reprimidos, en América... por todos lados reclamamos, las voces de los antiguos indígenas comienzan a aparecer en nuestras voces. Pero lo hacemos en forma desorganizada, separados, no conformamos una voz potente que los haga reaccionar, a ellos, los depravados del poder, los degenerados del imperio industrial.
 Es hora de que seamos una nueva VOZ,  una nueva palabra. Que seamos capaces de re-ligarnos, como humanos para salvar nuestro planeta, nuestra casa. Anulemos en nuestro sistema interno de información, todo lo que tenga que ver con banderas separatistas, con himnos que no nos representan, todo lo que sea símbolo de frontera y por eso de lo otro distinto (y entonces, menos que yo por diferente). Anulemos esos signos que nos han creado para separarnos. Comencemos a construir el signo de lo PLANETARIO, al que pertenecemos todos y de esa manera, creando la noción de ser seres planetarios (más aún, seres del universo), construyamos un sistema de todos para todos. Donde todos trabajemos para el bien común y verdaderamente global, donde todos nos preocupemos porque el alimento llegue a todos y a cada rincón. No quiero llenar mi mesa de comida si aún siguen muriendo niños de hambre, no quiero llenar mi copa de agua, si hay rincones donde no pueden tenerla. La verdad es que hay alimento para todos, (aún), hay agua para todos (aún), sin embargo, estas riquezas naturales no son renovables, pueden agotarse cuando son tan mal usadas,como actualmente.
Si los hombres y mujeres que están en los organismos de poder son tan ineptos, tan incapaces de mantener un planeta rico como este, en perfectas condiciones, dando a cada ser vivo, lo que necesita para la sobrevivencia, entonces no se merecen ese lugar, y si no son incapaces, sino que son bestias rapiñeras que tan solo toman lo que consideran que es de ellos, sin pensar en el bien común, menos aún lo merecen.
No somos los seres humanos de la antigüedad que necesitaban expandir sus territorios, y por eso el otro era un enemigo que aniquilar. No estamos en el medioevo, bajo el imperio de la cristiandad, no estamos en una edad moderna primaria, bajo el dominio de un monarca totalizador... pero el capitalismo se ha reforzado, la bestia ha descubierto sus debilidades y ha creado un sistema de auto protección mucho más eficaz. Nos utilizan, como débiles marionetas, utilizan el mercado y la construcción de necesidades que no son reales para crear cadenas invisibles pero mucho más fuertes. Los hombres y mujeres que están en el poder de cada país, los que manejan las economías, las políticas, los que nos organizan fiestas (para crearnos la idea de unión, felicidad que está vacía) esos saben muy bien como funciona la bestia y pueden desconectarla, o seguir apegados a ella, como lo hacen, como siervos viles.
Entonces, está en nosotros, ciudadanos del mundo, hacer la diferencia. Construir un nuevo vínculo y romper esas cadenas. Llego una nueva hora, y hoy, el cambio, nos toca a los pequeños, está en nuestras manos. No miremos más para un costado.